La literatura fantástica de reminiscencias medievales tuvo grandes escritores insignia, de cuyas mitologÃas se nutrieron todas las producciones para diversos medios. Obviamente, J.R.R. Tolkien es el estandarte más conocido, pero autores como George R. R. Martin, Tracy Hickman o Robert E. Howard también contribuyeron con su grano de arena, o mejor dicho, con playas enteras.
Fuera de la literatura, los mundos fantásticos encontraron uno de sus medios más fecundos en los juegos en general, y en los RPG en particular. Existen muchas sagas fundamentales que cimentaron el crecimiento y evolución de esta corriente: Diablo, Baldur´s Gate, Dragon Age, Final Fantasy, Neverwinter Nights y, cómo no, Elder Scrolls.
Bethesda Game Studios, los desarrolladores de este último, lanzaron recientemente el último (y esperado) tÃtulo de la saga: Elder Scrolls V: Skyrim.
Ingresando en un espectacular mundo repleto de detalles y libertad para accionar, la trama se sitúa 200 años después de Elder Scrolls IV: Oblivion. En resumidas cuentas, una devastadora guerra civil asoló al continente tras la muerte del rey. Evidentemente, la sucesión al trono nunca es pacÃfica.
En este entorno anárquico y de desorden social, el dios Alduin, encarnado en un dragón de proporciones descomunales (y bastante terrorÃfico por cierto), aprovecha la situación para comenzar un raid de destrucción apocalÃptica.
El protagonista, último descendiente de los Dovahkiin (o hijos de los dragones), debe ajustarse la armadura, respirar hondo y hacerle frente a semejante bestia, o sentarse y ver como el mundo se derrumba a su alrededor.
Elder Scrolls V: Skyrim incorpora gráficos realmente impresionantes, la libertad de recorrer paisajes fastuosos a gusto y placer, y es compatible con DirectX 11. Te dejamos algunos vÃdeos del juego.
